27 de marzo de 2013

Entre selvas y canicas..

Hace unas semanas rellenamos la solicitud de preincripción de Jordi para el instituto. Mientras iba escribiendo no podía evitar que la cabeza me volara recordando el día en que mi pequeñajo de 12 años llegó a nuestra vida. Tenía 3 añitos de edad y un mundo enorme de emociones contradictorias atascado dentro de él, un Universo repleto de canicas emocionales que hubo que rescatar de sus silencios para ponerle voz propia a su nueva vida. Ahora, a años luz ya de aquellos momentos, Jordi vuelve a tener sensaciones contradictorias dentro de él, pero ésta vez en lo referente al instituto. Le da, literalmente, pánico y eso que como repitió cuarto de primaria va con un año de atraso y su primo Norman, de la misma edad, ya está allí abriéndole las puertas y preparándole para el nuevo curso. 

Pero Jordi tiene vértigo. Las leyendas urbanas que manejan en su clase hacen que vean el insti como un autentico campo de batalla, una jungla salvaje, el Bronx. "Mama, es que dicen que cuando vas al instituto cambias", y yo me quedo mirándole...y le digo que claro que cambias, pero porque el instituto representa nuevas y más grandes responsabilidades, "es como cuando pasas de P5 a 1º de primaria", y el cambio es siempre positivo, no crees?. Y contesta que sí mientras oigo el panal de dudas y temores zumbándole por dentro. Pero sé que todo va a ir bien, que no le habremos de quitar el ojo a sus silencios (es la forma que tiene Jordi de gritar), pero que mi hijo tiene la capacidad más que suficiente para enfrentarse a una nueva etapa vital y salir victorioso.

Otra cosa será el futuro laboral...y es entonces cuando el panal zumba y rezumba, pero dentro de mí. En fin, me digo que quizá por entonces el panorama habrá cambiado en el país, me digo que tiene que ser así por cojones y le pregunto a Jordi si ya tiene claro lo que quiere ser, porque de momento sigue debatiéndose entre policía o cocinero. Oye!, ¿y un policía chef? , le pregunto en broma, se sonríe de pronto y con los ojos llenos de canicas saltarinas me contesta...¡pues molaría!

Mi poli-chef

Tú sí que molas, cariño, tú sí que molas!


19 de marzo de 2013

Mañana de (casi) primavera..

Uhmmm a un día de la primavera no veo el momento de que llegue y se establezca, de que la temperatura se suavice y los días se alarguen un poco más...y es curioso porque yo adoro el invierno y todo lo que implica: la lluvia, el frío, la nieve y los días grises y plúmbeos en los que te apetece arrimarte a la chimenea con una mantita y un buen libro. Pero no sé, quizá sea porque este ha sido un invierno tardío y bastante oscuro (que no frío) o la sensación de que desde que estamos aquí me he vuelto más porosa al encanto primaveral, a sus colores, su temperatura y su luz, sí, sobre todo a esa luz que parece renovarlo todo..

El pasado fin de semana quisimos volver a los "Aiguamolls de les Llobateres", teníamos ganas de ver aquel paisaje de nuevo, pero qué pasa cuando una planea algo?, pues que por alguna extraña razón siempre se tuerce...y claro, en este caso no iba a ser diferente. A consecuencia de las lluvias caídas el paso a los Aiguamolls estaba cortado, así que hubo que improvisar "¿pá dónde?" -preguntaba Rafa-..."y yo qué sé!, a la aventura!" -contestaba yo.

Y así fue como de pronto y en mitad del camino nos encontramos con un curioso monumento a Ramón Berenguer II qué, según supe después, rememoraba su muerte (1082) en aquel mismo sitio y a manos de su propio hermano. Como he dicho de todo esto me enteré mucho más tarde porque sinceramente apenas ni me fijé en el monumento, como para no verlo! -os diréis, verdad?- pero es que sucedió algo parecido a un milagro. Al llegar allí y tras bajar del coche Jordi hizo algo que jamás había hecho: posar de forma espontánea. Me quedé tan alucinada (normalmente tengo que casi suplicar para que se deje hacer fotos) que sólo tuve ojos y manos para disparar la cámara.



Creo que en las fotos se distingue con claridad el estado de pre-adolescencia de Jordi, verdad?, pues no es sólo físico, no...tenemos ya en casa tooooodo un lote hormonal de cambios de todo tipo, humor, carácter, etc..(creo que este tema merece un post aparte)

Un poco más allá entramos en una especie de parque impresionante. Tengo que decir que mis niños en sus modalidades, infantil y preadolescente, tenían ambos uno de esos días cargantes, pero cargantes "por todo", eh?, refunfuñaban por todo, se peleaban por todo, se chinchaban por todo, (en fin...) así que tuve que echar mano de una vieja técnica de desfogue que utilizaba cuando eran algo más pequeños (seguramente alguien se acordará jeje ;) se basa sencillamente en retarles.......a la de una, a la de dos, y a la de tres! vengaaaaaaa todos a desbravarse ¡¡a correr!! 


Oye, y que sigue funcionando! :)


Hasta los perruchis se apuntaron al correteo! :)


Estuvimos por allí toda la mañana...y es que el día era tan nítido y el parque tan ideal que invitaban a atrincherarse. Hubo tiempo para jugar en el río, para improvisar espadas con palos, para enfadarse (Jaume sabe meterse muy bien en su papel de "Señor indignado"), para comer piñones, descansar, pasear, correr, reír y, sobre todo, para disfrutar de una mañana preciosa en familia.


Yo, por lo bajini, me alegré al ver que no echaron de menos la maldita "psp" o "play" o "lasgames" como llama la carca de su madre -yo mismamente- a sus Nintendo y demás aparatos. Al volver a casa nos esperaba un plato gigantesco de espaguetis a la carbonara qué, modestia aparte, ríete tú de lo bueno que estaba (y eso que lo preparé en tiempo récord) y bistecs.



Y para cerrar este post voy a dejar una frase de Albert Camus que me encanta y que siempre me hace sentir bien..


¡Feliz entrada de primavera a todos!

12 de marzo de 2013

Café con dos cucharadas de sol, gracias.. :)

Después de una mañana extrañamente caótica me digo que es lo único que necesito: café y dos cucharadas colmadas de sol, relajarme un poco, cerrar los ojos al cielo y permitir que el rayo de la templanza me ilumine las pestañas. 

Son las 16:09h y en apenas un ratito empezará el baile de niños, mochilas, bolsas, chaquetas, meriendas, deberes y voces...(hoy tocará correr porque Jordi tiene que ir a atletismo con su padre). Pero ahora me regalo estos minutos de calma antes de la vorágine..

Estoy preparando (a trompicones) un collage primaveral de lo más saltarín y floreado, también tengo que compartir un premio que me ha entregado mi querida "Lamar" y que me ha hecho mucha, muchísima ilusión, pero por ahora os dejo un café. 

Eso sí, la dosis de sol va a gusto de cada uno... 

;)


8 de marzo de 2013

Azul, azul...azul!

Ésta mañana al abrir la ventana de mi habitación y ver ese cielo tan limpio y nítido he sentido como una inyección de oxígeno en el ánimo, uhmmmm...creo que he inspirado tan hondo que me he llevado directo a los pulmones un montón de ácaros azules :). 

Qué maravilla....juro que necesitaba ese azul, esa tregua después de tantos días seguidos de lluvia, así que he corrido a hacerle fotos para conservar el espejismo, digo, por si vuelve a nublarse otra vez. La temperatura era tan ideal y la montaña, con esos restos de nieve, tan tentadora que me han dado unas ganas tremendas de excursionear con los críos, a ver si mañana sábado no se nos complica el día (ni el tiempo) y podemos hacerlo.. :)



Y hablando de críos....es flipante comprobar como los padres caemos una y otra y oootra vez en los mismos errores, si es que no aprendemos!. Esto me lo decía yo a mí misma mientras recogía la leonera de arriba, que es dónde mis hijos tienen todos sus juguetes.

Veréis, éstos pasados Reyes le compramos a Jaume el famosito juego de los "Angry Birds" versión "Star Wars" que nos pedía (bueno, a nosotros no, eh?..se lo pedía a los Reyes! ;-) por activa y pasiva. Nos costó la friolera de 30€ (y digo la friolera porque esos 30€ sólo fueron el comienzo y la verdad no anda la economía para derroches, además que para ser todo plástico ya podían haber rebajado el precio). Bueno, pues eso fue en Reyes. La semana pasada y puesto que en el cole han puesto una mesa de ping pong, Jaume me pidió un juego de palas que le compré el mismo día y que me costó ¿cuánto?.. no me acuerdo pero sé que no llegaba ni a 3€.

Bien... bien, atención, pregunta: 

¿Cual creéis que ha sido el juguete estrella del año y que lo tiene absorbido perdido?



Sí señores, ¡efectivamente!, hasta duerme con ellas, se levanta con ellas, sueña con ellas y no se ducha con ellas porque no le dejo!

(y los angry birds ahí están, arremolinados y muertitos de aburrimiento, los pobres..)


5 de marzo de 2013

...y margaritas en el corazón

Llueve. Al salir de casa Rafa gruñe maldiciones climáticas llenas de asteriscos, rayos y truenos, le escucho desde una lejanía adimensional. Hoy tengo uno de esos días herméticos, es decir, uno de esos días en los que digo basta y me niego a contaminarme de negatividad (tan vírica ella...tan asfáltica). Un día en el que me inyecto calma interna y externa a presión, como si allí a lo lejos (muy lejos) y afuera (muy afuera) la jungla urbana hubiera enmudecido y todo tuviera una consistencia de gelatina de albaricoque; calmada, colmada y gustosa.

Llueve mientras tecleo, tras las gotas se intuye un mundo al revés, me asomo a ellas sonriendo como si de nuevo tuviera 15 años y un jardín de margaritas en el corazón.

Salimos a leer la lluvia? :)

Tengo pendiente subir un collage de este pasado fin de semana, y en especial unas fotos que hizo Jaume de la montaña nevada. Es increíble como mi pequeñajo, a sus siete añitos, se parece tanto a mí en lo referente a hobbies, confieso que se me cae la baba a chorros cuando de forma espontánea coge su pequeña cámara y se pone a hacerle fotos al jardín haciendo todas esas piruetas y contorsiones que yo no puedo (básicamente porque tengo la misma flexibilidad que un termómetro :). 

Bueno, pues a ver si a lo largo de ésta semana me pongo a ello..


2 de marzo de 2013

Cosas pequeñas

El jersey huele a suavizante, pego la nariz a mi manga mientras pienso en mi abuela y en aquella forma que tenía de tender la ropa en la terraza, sin prisa, con cariño, como si a través de aquel cordel engarzara pensamientos escritos con buena caligrafía. Mi amiga N me envía un whatsapp y me dice que le cuente cosas, ¿qué cosas? le pregunto, no sé..cosas pequeñas, contesta, como aquella vez que te emocionaste al abrazar una secuoya, recuerdas?. La escucho sonreír mientras busco palabras en los surcos de mi meteorito mental pero no encuentro ninguna, ni siquiera las de emergencia ¿Te vienes un rato a soplar pompas? le pregunto de pronto.


1 de marzo de 2013

Bienvenido, Marzo!




Llueve, el tiempo es gélido y hace un viento de aquellos que parecen empeñados en llevarte volando a la luna, pero ya es Marzo..

¡disfrutémoslo! 

:)