27 de noviembre de 2012

Complicidad y cariño

Jaume y Duna, tal para cual..

Siempre que los veo jugando juntos no puedo evitar pensar que cuando Jaume sea mayor y evoque su niñez siempre saltará Duna desde algún rincón de su recuerdo, igual que salta al mío mi Tuca, la caniche blanca que me acompañó tantísimos kilómetros de infancia.

Esta foto la hice ayer tarde, fue totalmente improvisada y había tan poca luz que ha salido muy granulada, por suerte ese efectillo "artistico" que le he puesto lo disimula un poco.. :)


18 de noviembre de 2012

Lógica vs biología molecular


* Jaume entrando por la puerta :"maaaaaaaaaaaamaaaa mira que hemos hecho en el coleeeeeee"
- Yo pensando: "Pero bueno...¿conseguiré alguna vez que mis hijos entren por la puerta sin gritar?
* Jaume delante de mí: "mira mama, mira que figura hemos hecho en clase"
- Yo pensando: "coño!, ¿y esto?, si parece la representación de una molécula...pero ¿en segundo de primaria ya estudian los átomos?, no puede ser...¿será una constelación?, quizá sean planetas, sí..o quizá..."
* Jaume mirándome fijo: "a que es bonito?"
- Yo disimulando la boca torcida: "sí, cariño....muy bonito, por cierto..¿qué es?" 
* Jaume con ojos como platos: "¿¿no lo sabeeeees????"
- Yo menguando (glupsss): "no cariño, dímelo tú..." 
* Jaume descargando: "pero mama...¿no lo ves? ¡¡ES UNA FIGURA!!!"

La madre que..........

(Sin comentarios)

Y la carita de amor que ponía al contemplar su obra de arte... :)



3 de noviembre de 2012

Códigos y espirales


El otro día al mirar a mis hijos lo pensé, creo que la primera vez que escribí lo hice por dentro. No cogí un papel sino que me usé de lienzo a mí misma. Sí, seguramente empecé a escribirme por el hueso del dedo pequeño de un pie, seguro que el derecho porque soy diestra. La base de la historia de mi vida está escrita en esos diez dedos. Luego y a medida que mi cuerpo crecía decidí ir subiendo, dibujando flores de tres pétalos en los bordillos de calcio hasta que llegados a la rodilla me pudo el cansancio y descubrí la pasión por la hoja en blanco. De adolescente (me) escribía textos en espiral, todos ellos con boli verde-bosque, de esa forma conseguía que la gente que pretendía leer mi diario (o lo que fuera) se cansara al tercer giro y dejara mis paranoias en paz. Mi madre era especialista en robarme las espirales, nuncanuncanunca se cansaba por mucho que yo empequeñeciera y retorciera la letra (de hecho -¡y a mi edad!- a veces se me queda mirando fija y sé que aún lo hace).

Hoy soy yo quien leo las espirales de mis hijos, a veces las encuentro camufladas dentro de sus dibujos, otras, la mayoría, en el fondo de sus ojos. Y nunca me canso de leerlas, nuncanuncanunca, y sé que por mucho que ellos crezcan y empequeñezcan y retuerzan las letras, jamás me cansaré de hacerlo.