23 de julio de 2007

Días de paz....



Si cierro los ojos, creo que aún sigo corriendo...


El viaje de vuelta a casa fue un autentico caos de aviones, aeropuertos, escalas, horarios infernales, maletas rotas y llantos de cansancio que prefiero olvidar, salvo en esencia...porque aterrizar en casa y "dejarse caer" entre familia fue algo MARAVILLOSO..


Presentar a Jaume en mitad del aeropuerto cogido de la mano de Jordi, gritos de alegría....lagrimas de emoción, abrazos largos, largos, largos...(dioss...como se añoran esos abrazos cuando se está tan lejos...) de días, de semanas enteras comprimidas, salir del entorno gris-frío de un viaje y zambullirse de cabeza en la calidez de casa, de los olores reconocidos, tan propios...y ver como esa cosita pequeña se adapta a la perfección, como si siempre hubiera estado aquí, en su cuna, con sus juguetes, con sus primitos, con sus vecinos, sin quitarle ojo (ni un minuto) a esa cosita mayor que va unida a él con un lazo fraternal irrompible y que ya apenas recuerda haber estado un día sin compartir entorno, juegos, barrio....vida...

Que tremendamente grande siento este verano.... :-)

3 de julio de 2007

Se acerca el día...


Si todo va bien el próximo viernes emprendemos el viaje de vuelta y el sábado aterrizaremos al fin en casa....(ahhhh redios que ganas tiene servidora de pillar su camaaaaaaaa). Así qué, ahora que el frío ha desaparecido por arte de magia, apuramos los días en la piscina del hotel mientras ultimamos algunos trámites pendientes (el próximo jueves volamos a la Paz para gestionar el dichosito visado de agrupación familiar)

Si echo la mirada atrás y contemplo todo lo caminado...me parece realmente mentira estar llegando al final del viaje...

Tengo la impresión de ir en un tren que ha ido recorriendo infinidad de estaciones. En alguna se ha detenido de forma casi demencial (la estación de la espera....tan llena en el fondo de esa otra espera(nza) ), en otras apenas se ha detenido medio segundo y a una se le ha quedado la sensación de vértigo anclada a los ojos, en otras ha pasado tan lentamente que nos ha permitido palpar, por segunda vez, el otro lado de este viaje, el que te da un par de bofetadas (bien merecidas) para despertar la aborregada humildad...

Y llegar a la Estación Central, aquí, con Jordi y Jaume a nuestro lado, la estación donde empieza en realidad el gran viaje familiar que implica una vida juntos.
Me parece un sueño...

Desde hace unos días...no sé, tengo la sensación de estar caminando por esta estación como arrastrando los pies...lentamente, aislándome un poco de todo, despidiéndome de este tiempo irrepetible, absorbiendo como si fuera una esponja humana todo lo que debo llevarme en la maleta de mis ojos, de mi mente, de mis recuerdos, apurando los últimos momentos antes de que suene ese "pasajeros al tren" y el gran viaje continúe su destino a casa...



Al agua patosssssssss!!







Chofffffffffffffffffff!!!









Jaume haciendo caritas de amor....






...y es que me gusta posarrr..



























Sin dientes y a lo locoooooooo...