27 de diciembre de 2006

...Lógica versus Fantasía...




“Deja de crecer, niño”....

Con ese título, al más puro estilo Estivill, están transcurriéndo mis Navidades...y digo "mis" porque esa, justo esa, ha sido la frase estrella de todos los estribillos de "mis" villancicos (hasta los mentales!)...

Este año Jordi y Norman se han subido al tren supersónico del crecimiento y han cogido la directa....y no solo físicamente...sino en general. Aún mantienen cierta inercia rescatada de esa gran, inmensa imaginación que les otorga el ancho de banda de sus 6 años, pero en días como estos...en los que la imaginación debe prevalecer sobre la realidad, algo empieza ya a deslizarse por el lateral de la lógica..algo se alza...como una luz nítida y brillante que aparta la bruma de la fantasía..

Noté el primer chispazo radical el día de Navidad en casa de mi madre cuando vi a mi sobrino Norman en pleno salón extender con energía las manos para reafirmarse mientras decía .. "son tres Reyes Magos y muchos niños papa, no pueden traer regalos a todos!"... (deja de crecer, niño” empezó a susurrarme el estribillo navideño....)

Lo cierto es que desde la primera vez que vi un Papa Noel muñeco trepando por un balcón me dije que yo no caería en la tradición "Noelesca", lo siento, me niego rotundamente a convertir la Navidad de mazapán oriental en un segundo filetón consumista. Paso. Papá Noel no vino jamás de los jamases a trepar por los balcones de los niños nacionales de mi generación (sería porque no teníamos chimenea???) y aún así, hemos crecido felices y contentos esperando la llegada (infinitamente más exótica que esa versión gigante de papá pitufo!) de los Tres Reyes Magos de Oriente... Pero, ¿qué pasa cuando ambas tradiciones se juntan inevitablemente?...¿qué decir cuando Papa Noel y los Reyes Magos se marcan un Rock and Roll sobre el mantel navideño delante de todos los comensales?...

Cuando ese mismo día mi sobrino soltó en la mesa que Papá Noel había venido por la mañana a su casa y les había traído regalos me temí lo peor....a Rafa se le atascó la sopa de galets y Jordi se quedó mudo mientras yo escuchaba, a la perfección y en Dolby Surround, su maquinaria mental trabajando a todo gas.....

- "No ha podido venir a tu casa porque está con los niños del Polo Norte!" - soltó casi indignado.

- "Sí que ha venido!!!...bueno....no....pero no te puedo decir nada más!!" ..

(( De pronto recordé a Maira Gomez Kemp y su mítico..."..y hasta aquí puedo leer..."))


Y por primera vez vi como los ojitos de mi sobrino ocultaban un secreto atroz......había caído el gran telón...Norman sabía que Papa Noel era una fantasía..sabía incluso quienes eran los Reyes Magos (como luego me confirmó su madre) pero en su instinto más remoto quería seguir creyéndo en ellos...y es más, quería ocultárle a Jordi su "secreto".... ("deja de crecer, niño..." tarareaba mi sopa de galets...)

Fué extraño...tan extraño....me quedé mirando a mi sobrino....estaba ahí, con sus seis añitos cayéndole como una capa sobre los hombros...y me pareció que hacía dos días que había nacido, dos días en que asomó la nariz a la vida por primera vez llenando con su magia de niño y sus risas todos los rincones familiares, iniciando el camino, abriendo paso a los demás niños que irían llegando..., que extraño...que tremendamente extraño me parecía verle allí...tan pequeño aún y tomándole un pulso a la madurez, aferrándose a esa otra fantasía que era pretender seguir manteniendo la magia para los demás y no salpicar con el goteo de realidad ese fino hilillo de la fantasía navideña de Jordi... Le vi...haciendo equilibrios sobre su propia cuerda de ilusión y quise, dios mío!, comérmelo a besos...

Saltar a la otra orilla no está tan mal...-pensé para mis adentros preparándome de alguna forma y recordando mi propia experiencia infantil- ....pero la voz repipi de los villancicos seguía haciendo eco en mi cabeza... ("deja de crecer, niñooo!!!")

De vuelta a casa Jordi iba medio adormilado en el coche, embutido en esa semi somnolencia del cansancio y el desfase de la hora de dormir..

- "Mama, el Norman dice que Papa Noel ha venido a su casa..."

Glups! hizo mi garganta de pronto...y no sé que diablos quise decir cuando me cortó...

"Pero no ha sido Papa Noel....han sido els tiets..."

Peeeeero mira como bebeeeeeen los peces en el ríooooooooooooooo....




( aiñsssss..“deja de crecer, niñooo....”)





El Belén de la yaya Rosmari...



Nuestros TRES REYES NOELES.... :-)


Este año a la yaya le dió por comprar un cagatió que medía unos 5 cm...¡¡que risa!!





(...y pobrecillo...como quedó...)

18 de diciembre de 2006

Engalanando (enñoñando) la Navidad...



Recuerdo que la primera vez que abrí la caja de adornos navideños delante de Jordi éste se me quedó mirando alucinado....¿qué diablos eran aquellas cosas, eh?.....¿es que había llegado carnaval?...¿era todo aquello para disfrazarse?... El pobre no llevaba ni tres meses con nosotros y por no entender no entendía NADA... No comprendía el porqué de pronto sus padres se empeñaban en poner la casa estilo rococó...pero menos aún, ¡muchísimo menos!, porque a aquella mujer de pelos amarillos que era su madre se le iluminaban los ojos cada vez que sacaba de la caja sin fondo estrellas y adornos para enseñárselos, UNO a UNO, y se emocionaba como si aquellas bolas brillantes y casi añejas fueran monedas de un tesoro.....

Poco sabía él entonces que con aquel sencillo gesto aquella mujer de pelos amarillos estaba abriendo su particular caja de Pandora....y que de allí, de entre aquellas paredes de cartón, estaba liberando y eliminando de un plumazo los fantasmas melancólicos de aquellas otras Navidades del ayer en las que los sueños se quedaron sin emerger en el fondo de la caja, escondidos como lombrices, cebándose de una impotencia color purpurina...


El siguiente año fue muy diferente.

Jordi lo entendía TODO....y es más, sabía que después de aquel ritual de engalanar la casa venían días de fiesta, de comilonas familiares y que casi al final del trayecto tres Reyes descendían de la montaña más alta (¿Montjuic??) para traerle regalos........y aquello era como para rebozarse en purpurina hasta el pelo! :)

Pero este último año ha sido -está siendo- completamente distinto.

Jordi está DISFRUTANDO DE VERDAD....

No solo porque sigue sabiendo a la perfección que el fluir de los días conduce al 6 de Enero, día de Reyes, sino porque esta vez su alma de seis años se ilumina de verdad con cada luz y se contagia de ese ritual de abrir la caja, sacar los adornos (que él mismo guardó el año anterior) y poner el árbol. Esta vez, este año...Jordi se ha convertido en el autentico y genuino "Bob El constructor".....el tío lo tenía todo por la mano e improvisaba según su imaginación, participaba con devoción absoluta porque le nacía de dentro la ilusión por "crear" y ver como su trabajo tenía un final estupendo, ¡perfecto!, se lo pasó de vicio adornando cada rincón de la casa...¡tanto!..que si nos descuidamos nos monta él solito el árbol, nos adorna con bolas la nevera y hasta nos construye una cabaña en el balcón.....

:-)

((Y...esta vez...este año...aquella mujer de pelos amarillos se ha sentado a mirar por fin el espectáculo de la cara de su hijo emocionado sacando, UNO a UNO, adornos de la vieja caja para enseñárselos a ella......
Se le llenaron, como cada año, los ojos de chispas purpurina y estrellas...y, envuelta en el silencio de quien se alimenta con lo que contempla, una vez más se maravilló de lo engalanada que esta su vida de magia...... ))



¡Manos a la obra! (como puede observarse su padre ya estaba "escoñau" antes de empezar, eh?...)




¡¡ Dejadme solo!!

Metidos en tarea..

Concentrado estoyyy....... :)

Resultado final....
:-)

Para ese corazón que aún debe llegar a casa...

5 de diciembre de 2006

Navidad bajo el mantel...




Lo confieso abiertamente...

..¡¡ME ENCANTA LA NAVIDAD!!..

Pertenezco a ese 0,3 % de ateos profundos que se sumergen en ella totalmente de cabeza y dando un triple salto moral.

:-))

Sí....reconozco que esta época del año me hechiza.... me produce cierta salivera risueña y me gusta, especialmente, liberar a la niña que cohabita en mí para colocarme la capa invisible y comerme la calle...

Me apasiona llenarme los ojos de luces....impregnarme del olor a musgo de pesebres...observar mi entorno con mirada de niña pero sin dejar de provocar -con cierta sonrisilla socarrona de perro pulgoso- a esa otra vocecilla interior que me susurra al oído qué, sin duda alguna, el espíritu navideño debió gestarse en el poso de una jarra de cerveza en una noche de borrachera universal..
Sí, nació para convertirse de manera mágica en casi un síndrome..y es curioso, porque ciento veinte mil trillones de años después sigue paseándose por las calles y sigue afectando a las personas de las mismas/diferentes maneras.

Cada año sucede EXACTAMENTE lo mismo.

Básicamente la Navidad divide a la población en tres grupos: los que la viven con una intensidad religiosa celebrando a rajatabla el nacimiento de Diospadrehijoyespirtusantamén (que nadie vaya a tirarme el crucifijo encima, eh?...las opiniones son tan respetables y personales como las creencias ), quienes la viven -como nosotros- por pura tradición familiar...adornando sus casas de forma jolgorico-infantil y dejando al pobre niñito Jesús aparcado en el garaje de la fe de otros, y los últimos: los detractores por excelencia que la odian a muerte y que año tras año se pasean vomitando bilis navideña como deporte olímpico y haciéndola aún más patente si cabe...

En mi casa de niña...la Navidad se respiraba de forma mágica....era la época de buen rollo por excelencia y se vivía-sentía-disfrutaba totalmente a la italiana. Sencillamente significaba un montón de piernas y zapatos extras bajo el mantel, griterío de niños en el pasillo, gente riendo a conciencia, jugando a cartas hasta la madrugada, imántizandose en cariño, excediéndose en palabras, risas y turrón. Ajetreo familiar lleno de buenos, buenísimos aromas (como añoro el olor de la pipa de mi abuelo..), una herencia de calor, cariño y jolgorio que se me quedó a vivir por siempre en las venas.. (ya supe entonces que me iba el caos de gentes)..

No sé....la Navidad es "muchas cosas", "muchos sentires", "muchas controversias", pero ante todo, es una época completamente familiar.... así que vivamos estos días como nos dé la santa gana, que cada uno los enmarque, los magnifique, los racionalice, los disfrute, los escupa, los desgrane, los vomite o los queme a su antojo...pero dejemos ya de justificarnos en ella......dejemos a la Navidad en paz..... es ya vieja.....arrastra un cansancio de siglos.... y además está completamente sorda...